Qué es una landing page
Una landing page, o página de aterrizaje, es la página a la que llega alguien después de hacer clic en un anuncio, un correo, una publicación o un resultado de Google. Su diferencia con cualquier otra página es que tiene un solo objetivo: que esa persona agende una reunión, deje sus datos, pida una cotización o compre.
Todo lo que hay en ella existe para empujar esa acción. No tiene el menú completo del sitio, no habla de todos tus servicios y no invita a seguir navegando: cada enlace que no es la acción principal es una salida.
Landing page, one pager y sitio web: la diferencia
Los tres términos se mezclan, y no son lo mismo:
| Landing page | One pager | Sitio web | |
|---|---|---|---|
| Objetivo | Una oferta, una acción | Presentar todo el negocio | Presentar el negocio y sus líneas |
| Navegación | Mínima o ninguna | Anclas dentro de la misma página | Menú con varias páginas |
| Cuándo conviene | Campañas y lanzamientos | Profesionales y servicios con una propuesta clara | Empresas con varias líneas o contenido |
Un one pager puede funcionar como landing si tu negocio tiene una sola oferta, y un sitio grande puede tener varias landings, una por campaña.
Para qué sirve una landing page
- Recibir el tráfico de una campaña. Si el anuncio habla de un servicio, la página a la que llega tiene que hablar de ese servicio, no de toda la empresa.
- Validar una oferta antes de construir algo más grande: si nadie deja sus datos, la oferta necesita trabajo.
- Captar contactos con un formulario, una agenda o un botón de WhatsApp.
- Lanzar un producto o un servicio nuevo sin tener que rehacer el sitio.
Qué tiene que tener una landing que convierte
- Una promesa clara en el título. Qué obtiene la persona, dicho en su idioma, no en el tuyo. «Soluciones integrales» no dice nada.
- Para quién es. Quien llega tiene que reconocerse en los primeros segundos.
- Una sola acción, repetida en varios puntos de la página: arriba, después de la oferta y al final.
- Prueba. Casos reales, testimonios con nombre, logos de clientes. Una afirmación sin respaldo no convence a nadie.
- La oferta completa. Qué incluye, cuánto demora y, si se puede, cuánto cuesta. El precio escondido es una de las principales razones por las que alguien se va sin preguntar.
- Respuestas a las objeciones. Las preguntas que te hacen siempre antes de contratar van en la página, no en la reunión.
- Velocidad en el celular. La mayoría del tráfico de una campaña llega desde el teléfono. Si la página tarda, la persona vuelve atrás antes de leer.
- Medición configurada. Analytics, el píxel de Meta y las conversiones de Google Ads. Sin eso no sabes qué campaña trae contactos y cuál solo gasta.
Los errores que más contactos cuestan
- Mandar el anuncio a la página de inicio. La persona hizo clic por una oferta y aterriza en un menú con diez opciones.
- Un formulario de diez campos. Cada campo extra es una razón para no terminarlo. Pide solo lo que necesitas para responder.
- Texto genérico. Si la página podría ser de cualquier empresa del rubro, no convence de que seas tú.
- No medir. Sin datos, las decisiones sobre la campaña se toman por intuición.
- Una página lenta o pesada. Plantillas con animaciones y videos que en el celular tardan segundos en cargar.
Cuándo te conviene una landing y cuándo un sitio
Te conviene una landing si vas a invertir en publicidad para un servicio específico, si estás lanzando algo nuevo o si quieres probar una oferta antes de invertir más.
Te conviene un sitio si tienes varias líneas de negocio que explicar, si vas a trabajar contenido en un blog o si la gente te busca por nombre y necesita conocer la empresa completa.
Para muchos profesionales y servicios la respuesta está en el medio: un one pager bien estructurado cumple las dos funciones.
Cómo saber si tu landing funciona
La métrica que importa es la tasa de conversión: cuántas personas hicieron la acción, dividido por cuántas visitaron la página. No existe un número universal que sea «bueno», porque depende del rubro, del precio y de dónde viene el tráfico. Lo útil es compararte contigo mismo:
- Mide la tasa de conversión por fuente: no rinde igual el tráfico de Google que el de Instagram.
- Cambia una cosa a la vez, el título, la oferta o el formulario, y compara contra el período anterior.
- Mira también la calidad: diez contactos que no pueden pagar valen menos que tres que sí.
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